> Río Vivo: agosto 2009

viernes, 14 de agosto de 2009

Gaviotas de interior

Hace un par de semanas escribí un artículo con algo de guasa en el que afirmaba que se había notado un aumento en la presencia de gaviotas en nuestro Río como consecuencia del anuncio de la creación de una Playa Fluvial en el meandro de Miraflores. Al cabo de dos semanas creo que debo hacer algunas rectificaciones. En primer lugar, porque el proyecto que apareció en prensa no parece ser que es el mismo que pudiera materializarse. Se podrá estar o no de acuerdo con la intervención proyectada, la ciudadanía tendrá que valorarlo, pero al menos merece un respeto. Y, sobre todo, no es mi intención confundir a quienes se entusiasman con el conocimiento natural del Río con datos erróneos, hoy, y lo digo bien clarito las gaviotas reidoras (Larus ridibundus), sombrías (Larus fuscus) y patiamarillas (Larus michalensis) son más raras de ver en la Ribera que hace unos años, y por supuesto nunca una tortuga boba vendrá a poner sus huevos en las orillas del Guadalquivir, le pese a quien le pese. Lo más, algún galápago leproso.
¿Qué significa esa rarefacción de gaviotas?¿qué el río pierde diversidad? Todo lo contrario, indica un mejor tratamiento de las aguas fecales y de los residuos sólidos urbanos.
Así, antaño era frecuente observar pequeños bandos de gaviotas reidoras sobrevolar los vertidos fecales esperando trocitos sustanciosos que llevarse al pico. A pesar del mal olor era curioso seguir la metamorfosis del plumaje de esta bonita gaviota al llegar la primavera.
También era un espectáculo los inmensos bandos de gaviotas sombrías y patiamarillas que hacían escala en el afloramiento de margas a la altura del Puente del Arenal (hoy por desgracia desaparecidas por un inadecuado dragado) en sus viajes diarios entre el Vertedero de la Carretera Granada y el Embalse de Puente Nuevo.
Actualmente la gaviota reidora se deja ver de vez en cuando en los meses invernales, alguna pareja de patiamillas patrulla la zona y bandos más pequeños de gaviotas sombrías sobrevuela cada tarde nuestra ciudad.
Y la moraleja de la semana, en un medio sano las especies oportunistas se mantienen a raya, lo mismito lo mismito que ocurre en nuestra sociedad.
 

lunes, 3 de agosto de 2009

Colores frente a grises


Mientras que si sí que si no con el Palacio de Congresos, los taludes formados en las catas arqueológicas están siendo ocupados por dos especies de aves que hacen sus nidos horadando la tierra: el avión zapador (Riparia riparia) y el abejaruco común (Merops apiaster).

El primero ha pasado desapercibido entre paseantes al ser percibido como una “golondrina” de tantas, el segundo ha llamado la atención por sus vistosos colores. Siendo de las aves más bellas de cuantas crían en la Península Ibérica.

Quizás fue su llamativo plumaje quien le llevó a que cada año mine la tierra para ocultarse en galerías de entre 60 y 150 centímetro de longitud, con un movimiento de más de 1,5 kg de arena. O tal vez fue al contrario, los nidos ocultos bajo tierra les permitieron evolucionar hacia libreas poco crípticas. Sea como fuere, la hembra pondrá al final de estas galerías 4 ó 5 huevos. Lo que ocurría dentro del nido dejó de ser un misterio hasta que las cámaras del Hombre y la Tierra invadieran su intimidad en lo que sería el preludio de Gran Hermano. Los y las espectadores vimos, en diferido, la regla por el que estas aves repartían el alimento a sus pollos: “más golpes da el que tiene hambre”; mientras que la pareja caza libélulas, abispas, abejorros, abejas y otros insectos, los polluelos se lían a picotazo limpio; quien venza esperará al adulto en la galería, el resto permanecen de cara a la pared. Los relevos se dan cuando los pollos dejan de tener apetito.

Pronto los abejarucos volverán a sus cuarteles de invierno, se irán como llegaron ruidosos y bellos; tal vez la próxima primavera estén ausentes del paisaje de nuestro Río, en su lugar los cimientos del edificio del Rem Koolhaas . Esta por ver si el Palacio traerá trabajo y bienestar para quien lo necesita pero seguro que habremos perdido esas pequeñas cosas que nos alegran la vista.

Esta mañana he oído por la radio el anuncio de la muerte de José Luis Villegas representante de la AVV Axerquía en la Plataforma por un Río Vivo. A su extenso curriculum de luchador se sumó su compromiso por una Ciudadanía cercana a su querido Río. Un abrazo amigo.